Mi historia de amor

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Al llegar de Holanda, pensé que el cambio horario me seguía afectando. Era la sensación de una gripe, dolor de cuerpo, fiebre, sueño. Me preguntaba a diario qué era lo que estaba sucediéndome, despertaba a las 10 de la mañana y me acostaba a las siete. Mi sexto ciclo de universidad se me hacía muy pesado, las lecturas del curso de Etnología amazónica se me hacían infinitas y escuchar al profesor de Lenguaje y sociedad durante 3 horas y luego hacer el trayecto desde la PUCP hasta Salamanca, era terrible. Pasé una semana en esa situación, cuando repentinamente al comentarle a mi mejor amiga como me sentía, me pidió insistentemente hacerme una prueba de embarazo, para lo que respondí: Estás loca, es imposible. Y en ese imposible, terminé en su casa haciéndome un test casero. Resultado: POSITIVO. Me quedé helada, no pude hacer nada más que tomar una foto de la prueba y enviarla por Whatsapp al papá. Jamás olvidaré ese momento, eran tantas sensaciones juntas, era vernos por medio de Skype y no poder hablar, solo mirarnos y sonreír. Esa noche se lo conté a mi mamá, la agarré fría, me apoyó siempre y me dijo que lo confirmemos con una prueba de sangre. Pasó el fin de semana y fuimos a hacer el dichoso examen. En el laboratorio, mi mamá preguntaba el índice de error de los exámenes caseros, yo me sentía en estado nulo, seguía helada. Por la tarde podíamos conocer los resultados, le pedí al papá que el los viera por internet. Me llenó el corazón con un: Vas a ser mamá, mi amor. Y así, imposiblemente, empezó mi historia de amor. 

La noticia

Siempre tuve una carga muy pesada sobre mis hombros, tenía muchos propósitos profesionales en la vida. En mi sexto ciclo de Antropología, me veía logrando muchas cosas a futuro. Al igual que mi papá, que aún seguía diciendo que la medicina me iría bien, al igual que la ingeniería (durante toda mi vida escolar jalé matemáticas). Era representante estudiantil, muchos me veían con aura política al caminar por Generales Letras, de esto me enteré hace poco. A mis 22 años y a media carrera, un embarazo iba a ser un poco difícil de confesar. A todo esto, lo que tenía a mi favor era que el papá tenía un buen y estable trabajo. Pero sin más, lo dije. A mi papá le fue bastante chocante, en un inicio no tuvo una buena reacción, pasaron unas siete horas y me llamó a decirme que contaba con él para todo lo que necesitara. Más que hacer que todos acepten este nuevo camino de mi vida, debía aceptarlo yo, pues lo más complicado del asunto era que, mi ahora esposo, es peruano residente en el extranjero y que yo iba a iniciar una vida junto a él, una familia, donde yo sería la mamá. Para esto, debía dejar mis estudios, a mi familia, a mis amigos, mi inmadurez y mi, un poco rebelde, juventud. Si bien es cierto que este no fue el camino que yo escogí, es en el que me puso la vida y ahora sé que me puso con un propósito: crecer como ser humano y encontrarme con lo que estoy segura que más feliz me hace, ser la mamá de Amelia.

Inicio del amor

El sueño me mataba, no podía concentrarme en la universidad. Tenía muchísimas nauseas, los vómitos venían a cada instante. Los tres primeros meses fueron fatales, además de mi estado físico, mi estado emocional también estaba mal, dejar la universidad fue algo muy doloroso para mí, pero no podía continuar, no tenía opción. Además, el papá de mi bebé estaba exactamente a 14 horas de distancia en avión, lo extrañaba mucho. 

A diferencia de otros embarazos donde describen lo hermosa que se pone la piel, el mío hizo que mi piel se ponga horrible, me salieron muchos granos y espinillas, también se me secó mucho la piel y me veía cada vez más fea. Los problemas llegaron a su fin, cuando pude encontrarme con el papá de Amelia en el frío, y ya no tan extraño, Schiphol. Todo volvió a tener un sentido cuando pudimos empezar juntos nuestra etapa como padres de Amelia. Y yo, mi nueva etapa como madre de familia.  

One thought on “Mi historia de amor”

  1. Holaaa, lei todo y tu historia me facino
    Todo en la vida sucede por algo
    Y que bueno que estes logrando cumplir tus metas, bendiciones para tu familia desde Israel y cuida mucho a tu bebe, sigue escribiendo y te deceo todo lo mejor, yo te sigo en el instagram y espero mas historias, saludos a Renato Tapia!!!😊

  2. Que tal, leí todo lo que hasta ahora estas subiendo en la pagina de tu bebé es lo máximo me encanto; espero que sigas con mas historias de tu vida y la de tu bebé muchas bendiciones soy fan numero de tu pagina!!!!

  3. Hola, Leí toda tu historia y la verdad es que me pareció fantástica, aveces uno no sabe lo que le pueda pasar en el camino, y sin pensarlo, te suceden las mejores cosas del mundo. Eres una persona maravillosa, y sigue siendo una excelente madre de Amelia. Por otro lado, también tienes a un esposo maravilloso al igual que tú. Los sigo en instagram y me encantan tus publicaciones e historias. Desde el fondo de mi corazón, te deseo muchos éxitos y felicidades en tu etapa de mamá.

  4. Que hermosa historia, aveces es difícil abandonar las cosas que queremos y nos sentimos fatales por dejar algo que previligiamos, pero la vida nos pone retos nuevos, y créeme que por las fotos y videos que tienes con Renato me pareces una buena mujer y sobre todo buena madre, sigue siendo esa mujer hermosa e inteligente.

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